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Análisis de la actualidad nacional e internacional a través de las investigaciones y opiniones de académicos del Instituto de Economía UC.

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Reflexiones – Claudio Sapelli

Quería compartir dos reflexiones a raíz de la conversación entre Pablo Echeverría, Sebastián Edwards y José Luis Daza que organizó la Moneda el viernes 10 de julio. La primera es la reflexión que surge naturalmente a raíz de la aprobación de la Cámara de Diputados del proyecto para devolver el 10% que las personas tienen en las AFP. La segunda es una reflexión que surge naturalmente cuando vemos a los países destruir riqueza en forma tan superficial. Ambas están unidas por dudas respecto a la racionalidad de las decisiones que toman quienes nos gobiernan.

¿Se apagó la luz que era Chile en América Latina? O dicho menos bonito ¿cuándo se jodió Chile… de nuevo?, ¿Cuándo pasó?, ¿Por qué? De verdad espero en algunos años darme cuenta de que esto fue un lapsus y no una tendencia, pero entre tanto el tema es de la mayor importancia.

En la conversación hubo intentos de ponerle fecha al fin de la excepcionalidad chilena. El fin de esos 25 o 30 años de extraordinario crecimiento y aumento del bienestar, de caída en la desigualdad y en la pobreza. Un final que fue totalmente autoinfligido, producto de similares errores de política a los que observamos ahora y que seguramente seguirán, lamentablemente, por años. ¡Qué destino más trágico y tan propio del aforismo americano de “pegarse un tiro en el pie”!

¿Fue en 2011?, ¿En 2014? Lo cierto es que es reciente, que pasó y no hay ninguna chance que el gobierno actual cambie el rumbo.

Daza dijo en un momento que Chile no ha sido en realidad un país excepcional, en el sentido de que sus estadísticas no lo diferenciaron en general de un grupo grande de países (hasta hace poco solo lo diferenciaban del resto de AL). Pero observó que sí hay una estadística en que Chile es campeón mundial: es con relación a la disminución de la pobreza. En el periodo 1990-2015, de los 160 países con estadísticas en el Banco Mundial, Chile es el país en que más bajó la pobreza.

Darse cuenta de ello implica a su vez que es claro que en Chile ha ganado una narrativa básicamente FALSA de lo que pasó en los últimos años y que ha sido el sustrato de los errados cambios de política de los últimos 6 años. Edwards insistió que uno debiera tratar de identificar las razones de que haya predominado una narrativa equivocada. Daza mencionó que a su juicio un culpable claro era la muy mala calidad de la prensa, en particular de la TV.

América Latina como un todo ha estado estancada los últimos años antes del coronavirus. En ese sentido no debió sorprender tanto la sucesión de estallidos de fines de 2019 en varios países del continente. América Latina sigue siendo confiablemente el continente que siempre pierde las oportunidades de desarrollarse. Hasta hace poco había una sola luz (Chile) y ya se apagó.

En relación con el futuro, Daza citó el First Law of Holes (la primera ley de los hoyos): si uno está en un hoyo profundo y quiere salir, la primera ley es: “¡deje de cavar!”. Dicho de otra manera: deje de cometer errores. En ese contexto, este proyecto del 10% es una palada más y un hoyo más profundo.

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Mi segunda reflexión se refiere a la pandemia. Daza hizo alusión a la gran pérdida innecesaria de PIB y de riqueza que ha significado la muy inadecuada reacción a la pandemia que ha tenido el gobierno de Chile (y muchos otros…). La larga cuarentena total ha sido sin dudas una gran pérdida, no solo de riqueza sino también de libertad. Todo innecesario. Como dijo Daza, uno puede esperar errores de países que pierden el control de la epidemia, y entran en pánico. Pero al manotazo de ahogado que es consecuencia del pánico debiera seguir un período en que predomina la razón (¿nadamos hacia dónde?, ¿servirá gritar? Etc.). La pandemia hoy en Chile está bajo suficiente control como para que no sea necesario continuar con este desperdicio.

Surgen como obvias dos cosas: Sólo es necesario que estén en cuarentena los de mayor riesgo y no toda la población; y levantar la cuarentena para los menores de 65 debe ser acompañada de la capacidad de hacer “test, track and trace”, lo que requiere una capacidad importante de testeo y un equipo grande de trackeadores.

Para demostrar el primer punto, Daza mencionó que la edad media de los muertos en EE.UU. es 81 años, y que el porcentaje de muertos que es mayor de 100 años es mayor al porcentaje de muertos que es menor a 60. Ostensiblemente hay un enorme espacio para que salgan de cuarentena todos los menores de 65 o de 60 y quede en cuarentena solo la población de riesgo.

Otro tema interesante tiene que ver con los valores que predominan en los países. Si son los valores del esfuerzo, de la disciplina, de la paciencia, del ahorro o lo contrario. A estos efectos, Daza mencionó que la gran lección al mundo del Covid-19 es la importancia que tienen los valores que predominan en los países de Asia. Quién ha dado lecciones de como manejar una pandemia es Asia. Y lo ha hecho sobre la base de los valores confucianos. En muchos países de Occidente ya no predominan los valores que hicieron crecer fuertemente al mundo occidental.

Claudio Sapelli, profesor Titular y director del Instituto de Economía UC

 

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