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Narrativas políticas polarizadas y mal uso de la ciencia en la respuesta al COVID-19 – Rudi Rocha (traducción)

Artículo escrito por Rudi Rocha, Economista y profesor de EAESP en la FGV, en colaboración con Rômulo Paes-Sousa, Christopher Millett, Mauricio L Barreto & Thomas Hone. Link Artículo original: https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)32168-1/fulltext#%20

Las estrategias para abordar la pandemia de COVID-19 han suscitado polarizados debates que con frecuencia se centran en el trade-off entre economía y salud, y a menudo están divididos por la política[1]. Continuamente se utilizan distintas evidencias para justificar estos argumentos, sin que se le preste la debida atención a su calidad o proveniencia. Además, la evidencia sugiere que los argumentos sobre un potencial trade-off son inapropiados ya que los países que han controlado mejor la pandemia han experimentado contracciones económicas menores[2].

Quedamos consternados por una Correspondencia[3] publicada en The Lancet, en la que Pontes y Lima argumentaron en contra de las políticas de distanciamiento social en Brasil, un país que carece de una estrategia integral para la pandemia con una catastrófica cifra de 150.000 muertos por el COVID-19 al 15 de octubre de 2020. Los autores citan nuestro trabajo en The Lancet Global Health sobre la recesión y la mortalidad brasileña [4], pero reportan de forma selectiva nuestros hallazgos para sesgar el debate.

En el artículo original, analizamos la recesión brasileña de 2014-2016 y descubrimos que los aumentos del desempleo relacionados a la recesión se asociaron con aumentos en la mortalidad[4]. Esta afirmación es citada a menudo para argumentar en contra de las órdenes de quedarse en casa en Brasil. Sin embargo, nuestros hallazgos no son tan informativos en el contexto del COVID-19 debido a que la actual recesión causada por la pandemia es sustancialmente diferente en impacto y duración a las recesiones tradicionales. Mientras en nuestro artículo examinamos los efectos de una recesión tradicional sobre la salud, la causalidad se invierte durante la pandemia, donde la salud determina la productividad económica. De hecho, la evidencia sobre la recesión en EE.UU. sugiere que las problemáticas en salud, en lugar de las políticas oficiales de reclusión, impulsaron las reducciones en el gasto de los consumidores y la contracción económica[5]. Además, en nuestro estudio, encontramos que la mortalidad asociada al desempleo solo aumentó donde los sistemas locales de salud y bienestar eran débiles y carecían de fondos suficientes, una afirmación reportada con menos frecuencia pero que coincide con la evidencia de Europa[6]. Si los sistemas de salud y bienestar sólidos son clave para proteger a las personas de los impactos negativos de la recesión en la salud, entonces el argumento debería centrarse en promover estos servicios.

Este no es el primer caso en que los medios de comunicación informan erróneamente de nuestros hallazgos. Hemos sido contactados por periodistas para aclarar los impactos de las órdenes de quedarse en casa implementadas en ciudades brasileñas, e hicimos un esfuerzo concertado por mejorar la información con declaraciones publicadas en la BBC[7] y O Globo[8]. Nuestra experiencia es solo un ejemplo del mal uso de la evidencia, pero es una experiencia compartida por colegas a nivel mundial. Instamos a otros autores a continuar promoviendo la claridad en la presentación de sus informes de trabajo y a que busquen plataformas confiables para difundir los hallazgos.

Las soluciones para abordar la pandemia del COVID-19 son complejas y multifacéticas y requieren decisiones políticas cuidadosas e informadas para equilibrar las prioridades económicas, sociales y de salud. No dudamos en que las recesiones económicas tendrán profundas consecuencias para la salud, pero convertir los argumentos en simples trade-offs es inútil. La evidencia apunta a la importancia de invertir en sistemas de salud y bienestar para proteger tanto la salud como la economía; sin embargo, una mayor polarización de los debates con el uso indebido de la evidencia solo obstaculizará las respuestas efectivas a la pandemia en un Brasil desesperado.

Referencias:

  1. Makridis C Rothwell JT. The real cost of political polarization: evidence from the COVID-19 pandemic. https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=3638373
  2. Hasell J. Which countries have protected both health and the economy in the pandemic?
  3. Pontes MRN Lima JP. Brazil's COVID-19 response. Lancet. 2020; 396: e34
  4. Hone T Mirelman AJ Rasella D et al. Effect of economic recession and impact of health and social protection expenditures on adult mortality: a longitudinal analysis of 5565 Brazilian municipalities.
  5. 5.Chetty R Friedman JN Hendren N Stepner M Team TOI. How did COVID-19 and stabilization policies affect spending and employment? A new real-time economic tracker based on private sector data. National Bureau of Economic Research, Cambridge, MA2020.
  6. Stuckler D Basu S Suhrcke M Coutts A McKee M. The public health effect of economic crises and alternative policy responses in Europe: an empirical analysis.
    Lancet. 2009; 374: 315-323. Scopus (780).
    7.Alegretti L, Recessão aumentou mortes em cidades onde gasto com assistência e saúde foi menor, diz estudo. https://www.bbc.com/portuguese/brasil-52330852.
    8.Paes-Sousa R Rocha R Barreto ML. Salvar vidas ou a ecomia é falso dilema. https://oglobo.globo.com/opiniao/artigo-salvar-vidas-ou-economia-falso-dilema-24331127