Uno de cada cuatro niños vive en pobreza: las alertas que dejó el análisis de la Casen 2024 en la UC

20 de Enero 2026

Autoridades, académicos y expertos analizaron los resultados de la Encuesta Casen 2024 en un conversatorio realizado en la UC, donde advirtieron que, pese a la recuperación de los ingresos tras la pandemia, persisten brechas estructurales en empleo, pobreza infantil y grupos vulnerables que requieren atención prioritaria de la política pública.

Este miércoles el Instituto de Economía UC y el Centro de Políticas Públicas UC realizaron el conversatorio “Resultados Casen 2024: Repercusiones para el Chile de hoy”, instancia que reunió a autoridades y expertos para analizar los principales hallazgos de la última Encuesta Casen y sus implicancias para la política social del país.

La presentación de los resultados estuvo a cargo de Paula Poblete, subsecretaria de Evaluación Social del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, quien destacó que, a diferencia de la medición pasada, la Casen 2024 muestra una recuperación de los ingresos tras la pandemia, con crecimiento en todos los tipos de ingreso desde 2009.

Tras la exposición, los datos fueron analizados en un panel compuesto por Claudia Martínez, directora del Instituto de Economía UC; Paulina Henoch, coordinadora del Programa Pobreza, Vivienda y Ciudad del Instituto Libertad y Desarrollo; y Gabriel Ugarte, investigador del Centro de Estudios Públicos. La conversación, que abordó nudos críticos en empleo, infancia y grupos vulnerables, fue moderada por Ignacio Irarrázaval, director del Centro de Políticas Públicas UC.

En su presentación, la subsecretaria advirtió sobre dinámicas preocupantes al interior de los hogares más vulnerables. En particular, explicó que la caída de los ingresos laborales del decil más bajo responde a un cambio en su composición: hoy una proporción significativamente mayor está conformada sólo por personas de 65 años o más.

En este contexto, los datos reflejan un fortalecimiento de la seguridad social a través de las pensiones por vejez. “Es muy difícil sostener que las transferencias monetarias reemplazan al mercado laboral, ya que los subsidios alcanzan montos modestos y el 80% de los hogares sostiene a sus familias principalmente con ingresos autónomos”, señaló la subsecretaria.

Asimismo, se expusieron los principales cambios metodológicos en la medición de la pobreza y los resultados regionales, donde La Araucanía presenta la mayor tasa de pobreza, mientras que Tarapacá y Ñuble muestran caídas relevantes. Uno de los datos más críticos fue que uno de cada cuatro niños en Chile se encuentra en situación de pobreza.

Panel de conversación: consensos, alertas y prioridades de política pública

Durante el análisis de los panelistas, la directora del Instituto de Economía UC valoró el consenso en torno a las cifras oficiales, pero subrayó la gravedad de la pobreza infantil: “Que uno de cada cuatro niños vive en pobreza es un llamado de atención sobre el país en que vivimos. Este tema no puede quedar fuera del debate público”. También destacó la relevancia del bajo nivel educacional en hogares pobres y su impacto en el diseño del gasto social.

Desde otra perspectiva, Gabriel Ugarte advirtió que la pobreza en la población migrante no ha disminuido, convirtiéndose en “una crisis en ciernes” que requiere un mayor foco de la política social. Además, alertó sobre la persistencia de la pobreza infantil: “Se incorporan ciertos indicadores que visibilizan problemas que están teniendo los niños y adolescentes. Por ejemplo, que ya no solo es importante acceder al colegio, sino la calidad del aprendizaje”, dijo.

Por su parte, Paulina Henoch puso el foco en las dificultades que enfrentan los hogares más vulnerables para sostener sus ingresos a través del trabajo. A su juicio, los datos de la Casen muestran que “los grupos más vulnerables se están viendo afectados por el estancamiento del mercado laboral”, lo que limita sus posibilidades de salir de la pobreza. En ese sentido, advirtió que el desafío no es solo el nivel de transferencias, sino la falta de oportunidades laborales efectivas, especialmente para quienes enfrentan mayores barreras de entrada al empleo formal.

El panel coincidió en que la política social enfrenta desafíos estructurales de largo plazo. “La PGU no fue diseñada como un reemplazo del ingreso laboral y, pese a los subsidios, el decil más bajo no logra salir de la pobreza. Además, no es sostenible a largo plazo como herramienta principal”, señaló Ugarte.

De cara a las recomendaciones de política pública, Claudia Martínez enfatizó en que “el foco de la pobreza debería estar en los niños y debería haber políticas orientadas a ellos. También en el mercado del trabajo. Las transiciones entre pobreza o no pobreza están relacionadas con el trabajo”. Y agregó que se debería facilitar la incorporación de cuidadores al trabajo remunerado y mejorar la coordinación de los sistemas de cuidado.