Historia Económica: probando teorías a través de evidencia empírica

17 de Marzo 2026

El profesor José Díaz fue invitado por la Universidad de Chile a impartir la charla inicial de su Diploma de Desarrollo Profesional y Laboral en Historia Económica y Social de Chile Republicano. Instancia en la que el docente se refirió a la relevancia de conocer los hechos e indicadores que dieron lugar a las decisiones del pasado, para tenerlas en consideración a futuro.

Una sociedad sin historia es una sociedad sin memoria y eso aplica a todas las disciplinas del saber. Estudiar experiencias pasadas es una forma de estar atentos para tomar mejores decisiones de cara al futuro. Eso es algo que el secretario académico de la Facultad de Economía y Administración y profesor del Instituto de Economía, José Díaz, sabe muy bien, razón por la cual dedica su labor académica al estudio de la Historia Económica.

Es con esas credenciales que fue invitado por el Departamento de Ciencias Históricas de la Universidad de Chile para impartir una charla que marcara el inicio del Diploma de Desarrollo Profesional y Laboral en Historia Económica y Social de Chile Republicano, impartido por dicha casa de estudios.

“La presentación examinó la trayectoria económica de Chile desde una perspectiva histórica e interdisciplinaria. Distinguiendo entre los indicadores macroeconómicos evidentes y las características subyacentes que condicionan el desarrollo. El objetivo de estudiar estos procesos es reivindicar la historia económica como un foro relevante para validar teorías mediante la evidencia empírica”, expresó el docente.

Esta disciplina examina hechos catalogados por el académico como “visibles”, que corresponden al crecimiento del PIB per cápita real y las conjeturas acerca de las causas, ya sean próximas o últimas, que han impedido que el país alcance el desarrollo pleno, destacando el rol de las instituciones y el diseño de políticas públicas.

Por otro lado, está “lo invisible”, que se puede resumir en seis hechos: el tamaño de la economía, la relación con los mercados internacionales, la dependencia externa, el carácter mono exportador, la persistencia de la desigualdad, los desequilibrios regionales y la relevancia de los consensos políticos.

“La relevancia de mantener un estudio acabado sobre estos procesos radica en que la comprensión del pasado económico no es un ejercicio de nostalgia, sino una herramienta fundamental para la formación ciudadana. Como una forma de anticipar posibles escenarios en base a la experiencia previa y comparada”, concluyó Díaz.

El foco del diploma que el profesor Díaz inauguró es comprender la demanda social y el aporte que ha tenido la economía nacional en relación al bienestar y la desigualdad en la población.