Abstract
El mercado laboral chileno ha sufrido una severa crisis post-pandemia, con una pérdida de 2 millones de empleos y una tasa de desempleo del 8,8%, mientras que la tasa de participación y ocupación se encuentran por debajo de los niveles pre-pandemia. Los grupos más afectados son las mujeres y los jóvenes de baja calificación, con un desempleo juvenil que ha alcanzado el 21,4%. Se requieren políticas activas y pasivas para acelerar la recuperación del empleo perdido, ya que se estima que se necesitarán 420 mil nuevos empleos para volver a las tasas de ocupación anteriores a la pandemia.